Ya no entiendo la postura del clima.
Ahora, justo en estos momentos
el agua cae veloz para dar un golpe leve sobre mi rostro.
Al caminar me miré en el espejo del edificio;
las gotas resbalan sobre mi mejilla;
se asemejan a lágrimas.
Tras la lluvia en un día soleado;
el auto estacionado con sus vidrios polarizados,
el reflejo del arcoirirs y con ayuda de un pañuelo,
cambiaron mi expresión; sonreí.
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